Categoría: Pintura Menchu Gal

  • Menchu Gal, pintora colorista y vitalista

    Menchu Gal, pintora colorista y vitalista

    Menchu Gal, una pintora colorista y vitalista

    En sus paisajes y bodegones, sus retratos y figuras, adscritas a la mejor geometría y rigores vascos del cubismo sintético, reconocemos a Menchu Gal como a una de las primeras pintoras vascas que tiene peso específico en la Historia del Arte Vasco y Español.

    «Menchu Gal fue discípula de Montes, Ozenfant, Léger, Vázquez Díaz, Aurelio Arteta y admiradora de Gutiérrez Solana, Benjamín Palencia, Pancho Cossío y Rafael Zabaleta, consiguió importantes galardones tanto en el País Vasco como en Madrid y Barcelona. La artista siempre ha vivido a caballo entre la Meseta y el verde norte, plasmándolo todo con una especial expresividad fauvista» son palabras de Don Edorta Kortadi Olano y que puedes leer completo en el artículo publicado en nuestra web.

  • Menchu Gal, pintora española siglo XX

    Menchu Gal, pintora española siglo XX

    Menchu Gal, pintora española siglo XX

    Menchu Gal, discípula de Amédée Ozenfant, Daniel Vázquez Díaz y de Benjamín Palencia, adscrita a la Escuela de Vallecas, y con múltiples conexiones con notables artistas vascos, como Aurelio Arteta y Gaspar Montes Iturrioz, ha producido una interesante y vasta obra, considerada por críticos e historiadores como una de las más significativas de las creadas por una pintora española a lo largo del siglo xx.

  • El paisaje en la pintura de Menchu Gal, pintora española del siglo XX

    El paisaje en la pintura de Menchu Gal, pintora española del siglo XX

    El paisaje en la pintura de Menchu Gal, pintora española del siglo XX

    Los géneros a los que Menchu Gal ha dedicado atención preferente han sido el retrato, el bodegón y el paisaje (al que se entregará de manera preferente en la década de 1960), si bien se ha interesado por la pintura de flores y de interiores además del desnudo, empleando en su ejecución mayormente el óleo, aunque también la acuarela, y ha practicado el grabado de forma significativa. Incluso ha colaborado con ilustraciones en libros y revistas.

    Su dedicación al paisaje es la que mejor resume sus afanes como pintora y permite estudiar con detalle su evolución estilística. La pintura de Menchu Gal es figurativa. Lo que no significa que sea realista stricto sensu. En sus cuadros no reproduce de manera exacta lo que ven sus ojos, sino la sensación producida por el motivo a través de su sensibilidad. Primero ella se apropia de la realidad, luego subjetiviza lo observado, lo filtra en el tamiz de sus vivencias personales, y el resultado se proyecta en el soporte, que nos devuelve a una realidad poetizada.

    “Lo pinto como yo lo veo, probablemente es como yo quisiera que fuese”, ha afirmado la pintora.

    Por ello su pintura tiene gran capacidad de sugerir, y la emotividad de la artista –sea su tristeza o alegría- se desvela entre pinceladas y colores. Moreno Galván opina que la consecuencia es un paisaje “recreado”, autónomo pero no inventado, puesto que parte de la contemplación de la realidad.

  • Las acuarelas de Menchu Gal

    Las acuarelas de Menchu Gal

    Las acuarelas en la obra artística de la pintora española del Siglo XX Menchu Gal

    El grupo de las acuarelas más antiguas de la pintora española Menchu Gal se caracteriza por una gama asordada, parda. El paisaje está contemplado –y realizado- desde un punto de vista muy distante, compuesto de multitud de pequeñas formas –árboles, casas, tierras- que no pesan, como si el aire y la distancia les proporcionara no sé que aspecto fantasmal.

    Carlos Ribera observó en 1948 que en ellas “va distanciándose de la fidelidad realista y concediendo primacía a la soltura técnica”. De igual modo a como sucede con sus óleos, las acuarelas a partir de la década de 1970 se caracterizan por la gama más contrastada y rica de tonos, por la simplicidad poderosa de las formas, por su realización más audaz, y por la composición y ordenación de elementos de manera más arquitectónica. La pintora se toma en ellas ciertas libertades personales como densificar el color a la manera del gouache o dibujar en blanco sobre el color, de manera antiacadémica para los puristas pero con sintética maestría, sin prescindir del arabesco de su pincel ni de su peculiar nerviosismo casi táctil.

    Las acuarelas reflejan la parte más sensible y delicada de su producción artística, al tiempo que su trabajo más relajado y, quizás también, divertido.

  • Los retratos en la obra pictórica de la pintora española Menchu Gal

    Los retratos en la obra pictórica de la pintora española Menchu Gal

    El retrato en la obra pictórica de la pintora española del siglo XX Menchu Gal

    La mayoría de los retratos de la pintora Menchu Gal son femeninos, poseen una tibia pulcritud, son exactos, sin estridencias, naturales en sus poses personales. Sus personajes, siempre individualizados, están tratados con elegancia y ternura (algo más notorio en sus retratos infantiles).

    Sus rostros ensimismados tienen gran capacidad seductora y en su búsqueda por captar la complejidad psicológica del retratado, la emoción humana y el sentimiento estético se entremezclan. Salvo excepciones, sus retratos están concebidos sin escenografía, ante un fondo en el que apenas se esbozan las paredes de una habitación, aunque también los antepone a ventanas que permiten ver el exterior o las aguas del mar.

    Sobre este fondo se recortan limpiamente sus figuras de mujer, de busto, medio cuerpo o en canon de tres cuartos sentadas sobre sillas, las manos apoyadas sobre su respaldo o recogidas sobre el regazo. A veces son representadas de cuerpo entero, recostadas, con las piernas contraídas o en desnudo frontal, incluso dorsal -el retrato de un cuerpo visto de espalda- igualmente desnudo, que dirige su rostro en dirección al jardín a través de la ventana.

    Menchu Gal es una de las principales representantes de la pintura española del siglo XX